Aves migratorias I

Ayer me despedí de dos personas a las que quiero un montón y a las que no voy a ver en algunos meses, al menos seis, acostumbrada como estoy a verlos casi a diario.
No he dejado de llorar desde que empezaron las despedidas.
Soy de la opinión de que del mísmo modo que las alegrías deben vivirse al máximo la otra cara de la moneda no debe ser menos y las tristezas deben sentirse con la mísma intensidad y no se debe de pasar por encima de ellas ni reprimirlas. Al fín y al cabo son emociones humanas y son la prueba de que estoy viva, muy viva.
El día de ayer fue muy intenso, me alegro mucho por ellos pero los voy a echar de menos, muchísimo.
Aunque ya lo saben.
Las despedidas son momentos curiosos, "trágicos"y agridulces y por eso ayer quizá ,mientras me alejaba, llorando todavía por la emoción de los abrazos una idea cruzó mi mente.
Este ha sido un año bonito.
No he dejado de llorar desde que empezaron las despedidas.
Soy de la opinión de que del mísmo modo que las alegrías deben vivirse al máximo la otra cara de la moneda no debe ser menos y las tristezas deben sentirse con la mísma intensidad y no se debe de pasar por encima de ellas ni reprimirlas. Al fín y al cabo son emociones humanas y son la prueba de que estoy viva, muy viva.
El día de ayer fue muy intenso, me alegro mucho por ellos pero los voy a echar de menos, muchísimo.
Aunque ya lo saben.
Las despedidas son momentos curiosos, "trágicos"y agridulces y por eso ayer quizá ,mientras me alejaba, llorando todavía por la emoción de los abrazos una idea cruzó mi mente.
Este ha sido un año bonito.
También intenso, difícil en algunos meses, pero lleno de "momentos".



