jueves, junio 28, 2007

Aves migratorias I


Ayer me despedí de dos personas a las que quiero un montón y a las que no voy a ver en algunos meses, al menos seis, acostumbrada como estoy a verlos casi a diario.
No he dejado de llorar desde que empezaron las despedidas.
Soy de la opinión de que del mísmo modo que las alegrías deben vivirse al máximo la otra cara de la moneda no debe ser menos y las tristezas deben sentirse con la mísma intensidad y no se debe
de pasar por encima de ellas ni reprimirlas. Al fín y al cabo son emociones humanas y son la prueba de que estoy viva, muy viva.
El día de ayer fue muy intenso, me alegro mucho por ellos pero los voy a echar de menos, muchísimo.
Aunque ya lo saben.
Las despedidas son momentos curiosos, "trágicos"y agridulces y por eso ayer quizá ,mientras me alejaba, llorando todavía por la emoción de los abrazos una idea cruzó mi mente.
Este ha sido un año bonito.
También intenso, difícil en algunos meses, pero lleno de "momentos".
Pleno.
Vivído.
No puedo hacer mejor elógio.

Hasta pronto
Reivaj , Mariane , nos veremos en Londres y Amsterdam el curso que viene.
¡Ánimo!.

Miss Smile

martes, junio 19, 2007

¿Y para entonces qué...?


Qué días más raros están siendo éstos , los días grises , la lluvía.
cómo si se hubiese regresado a octubre o el tiempo hubiera pasado más rápido de lo que debiera, y me siento extraña, con una sensación ambigua.
Mientras tanto, yo, de fiesta en fiesta de graduación, de los demás, de los otros, de gente que me importa. . . envidiandoles por el peso que se han quitado de encima, porque tras catorce años estudiando tienen por fin el merecido título en la mano;alegrandome por ellos y llorando porque se van. . . y sin dejar de pensar que de aquí a un año estaré celebrando la mía, y ahora que ya puedo decir que estoy en mi último año de carrera me encuentro con que me siento dividida en dos: con un pie dentro del conservatorio y el otro fuera, y sin saber.
¿Qué hacer?, ¿a donde ir?:
¿Londres, Amsterdam, Rotterdam, Salzburgo, Viena?

Se cierra un etápa y la diversidad de caminos, mios y de los demás me abruma en este momento.
Esperemos que después del verano pueda ver más claro todo, con más perspectiva.
Sin menos tristeza que ahora.

Miss Smile

viernes, junio 08, 2007

El yayo


Extrañamente a lo que debería ser un post que inaugura las vacaciones, lleno de ilusión y expectativas para el verano debo decír que este es un post que mira atrás, porque eso es lo que no dejo de hacer desde hace tres días.
Me siento nostálgica, sí , es un sentimiento que me caracteriza bastante, como a todas las personas que tienen la tendencia de apegarse demasiado a determinadas situaciones o personas, sintiendo nostálgia del pasado,del presente y a veces incluso nostálgia del futuro;nostálgia anticipada. . .
Pero no por eso escribo, ya he dicho que es algo habitual en mí , por lo que no merece la pena que le dedique un post a este tema.


Lo extraño de estos días ha sido la cantidad de recuerdos de mi infancia que han acudido a mi mente, en particular recuerdos de mi abuelo,el yayo. . .
Sensaciones, olores, momentos que acudieron a mi mente en aluvión al pasar con el autobús
como he hecho tantas otras veces en estos años y cuyas imagenes del barrio pasaron entonces por mí sin hacer mella alguna.

El Parque del Moro, donde me llevaba cuando era pequeñisima a dar de comer a los patos, el parque de Atenas, el paseo de la Virgen del puerto donde se encontraba la tienda de frutos secos donde siempre regateaba con él las chuches que sabía que me acabaría comprando. . .
Su grabadora, la que llevaba a todas partes con la que grababa nuestras conversaciones, las canciones que cantabamos , los conciertos de mi primo y los nuestros.
Todo recogido y guardad
o en cintas que escuchaba una y otra vez y una y otra vez.

Mis recuerdos del yayo son de cuando ya estaba prácticamente ciego y para él oirnos era su pasatiempo favorito, podía pasarse horas escuchando y llamando a mi abuela, la yaya, constantemente para que escuchara por enésima vez como cantaba la niña . . . de la misma forma que para otros el pasatiempo pueda ser el ver fotografías.
El yayo era muy cariñoso, tanto,que con frecuencia los nietos le huíamos porque con sus carantoñas podía acabar siendo pesadísimo. . .

¡qué injusto que todos nos sintieramos más inclinados a las voces y nos identificaramos más con el fuerte carácter de la yaya. . . !

aunque el yayo también tuviera su carácter.


No suelo tener a menudo recuerdos tan claros de mi niñez y menos tan persistentes.
Pero parece que ya me habían advertido que esto ocurriría, que pasaría por una etapa de nostálgia en la que recordaría mi infancia. . .
y con esto se cumple una parte más de la echada de cartas de diciembre.

Todo lo demás ya se ha cumplido, inexorablemente, punto por punto.
Como siempre.

Miss Smile
(No le deis demasiadas vueltas a el último párrafo)
adopt your own virtual pet!
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