El conductor de autobús

Era de mañana , una de esas otoñales mañanas madrileñas de luz ténue y cielos pálidos,hacía frio pero no demasiado y en la calle unos cuantos niños que con las caras aún de sueño y las marcas de las sábanas en la cara iban al colegio lentamente, mirando a sus madres y padres que los llevaban como diciendo: ¿de verdad tengo que ir?...
Yo iba tranquilamente caminando a la parada del autobús disfrutando de la vista de todo lo anterior descrito cuando de pronto vi a lo lejos que mi autobús estaba llegando...
Corrí aunque me parecía inútil;el autobús estaba muy lejos de mi y aún en el caso de haberme visto no pararía.También era mala suerte pensaba,con lo que tarda siempre este autobús que tenga que perderlo ahora. . .pero por algún extraño motivo el autobús esperó.Me esperó, subí y comprobé que era mi conductor favorito de esa línea y le agradecí la espera con el poco resuello que me quedaba.
-De nada guapa,buenos días,hacía tiempo que no te veía...
-si...
respondí mientras me sentaba, sorprendida de esa afirmación,ya que muy pocas veces cogía el autobús y solo dos veces había coincidido con ese conductor.
Sorprendida aún me dediqué a observarle.Era un señor de unos cincuenta y tantos, rellenito, con una cara de buena persona inequívoca y en sus vivos ojillos una inmensa expresión de paz, felicidad y bonachonería.
Desde el primer viaje me había llamado la atención como trataba a la gente.Como si se alegrase verdaderamente de coincidir con muchos de ellos a diario, conociendoles a muchos por el nombre, preguntando por sus familias,por sus trabajos,saludando a los transeúntes con la mano a lo largo de distintos barrios de Madrid.
Madrid,la inmensa ciudad impersonal de la que muchos se quejan era para él algo insignificante,poca cosa,un pueblo por donde él tenía el orgullo de llevarnos a todos a nuestros distintos destinos.Y lo demostraba.Más que un conductor con el autobús lleno de pasajeros parecíame un pastor protestante o un cura católico conocedor de todos,cuya cabina fuese el confesionario y que feliz guiaba a sus feligreses a sus respectivos puestos.
Me dí cuenta de que no importa la profesión, sólo lo extraordinaria que sea una persona en ella para que sea especial.
Quizá fuera mi mejor viaje.
Gracias al mejor conductor de autobús que haya conocido y que acaso conozca.

Miss Smile

7 comentarios:
Eso también he tenido la suerte de verlo alguna vez.
Mi autobús favorito es el 25, entre otras cosas por las zonas de Madrid por las que pasa, que me encantan, pero además me gusta mucho cogerlo por las mañanas porque siempre veo al conductor saludadndo a ciertas personas y hablando con ellas tal y como lo esplicas tú en tu post.
Me encanta Madrid y viajar por su superficie.
besos
Me encanta lo que has escrito. Es precioso>! me tendré que pasar por Madrid, para que m presentes a tu conductor y de paso nos tomamos un coffee y nos echamos unas risas.
un bsoo.
espero q todo bien! ;)
NuRi.
Qué lindo que pasen esas cosas en ciudades como Madrid...aunque lo que gratifica es que aguien las note... Aquí en Santiago, donde vivo, suele pasar que el conductor del autobus salude a sus "clientes" e interrelacione con ellos.
biquiño
marcelo
PD.de todos modos, a la niña de la sonrisa, ¿quien no la esperaría para llevarla consigo?
:))
Que quede gente así es lo que da un poquito de esperanza, y de alegría!
Por muchos viajes como ese, por Madrid y por la vida.
Un besote.
Bonita manera de que la gente comience su día, dándoles un lugar en su mundo!
1saludito!
Qué especial eres, niña.
No me cansaré de decírtelo.
Un besazo.
Gracias a todos por pasaros y aportar vuestro granito de arena a mi post :)
Yo todo bien si,Nuri :)
Sois unos soletes :D
besotes!
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